.jpg)
Por: Dr. Luis Miguel Sosa Ávila, Infectólogo Pediatra
La fiebre demora aproximadamente entre dos y siete días. Sin embargo, hay que estar muy atentos al momento cuando se está completando el periodo febril porque en el tercer o cuarto día pueden empezar a aparecer una serie de signos de alerta.
Al principio, en los primeros tres días, hay otros signos que acompañan a la fiebre por dengue; el dolor de cabeza lo exteriorizan los pacientes más grandes, los niños pequeños pueden cursar con irritabilidad, nauseas, vómitos, intolerancia a la vía oral que genera tranquilidad. En el cuarto día en adelante, el paciente empieza a presentar dolor abdominal muy fuerte que no disminuye, si llega a presentar mucha irritabilidad, alteración del estado de conciencia o somnoliento, que el paciente está adormecido, tiene vómito incoercible o muy frecuente y que no tolera la vía oral y que ese desmayo tenga una lipotimia, en esos casos hay que consultar.
Cuando termina la fiebre o cuando está por desaparecer, es cuando hay más riesgo de complicarse.
Si el paciente está en los primeros días de fiebre y persiste con mucho malestar, debe consultar a la EPS con una cita prioritaria y reservar la consulta de urgencias de las clínicas y/o hospitales.